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jueves, 9 de febrero de 2017

LA COYUNTURA AFECTA AL SECTOR TURISMO

El turismo es un sector muy sensible a la coyuntura y a las decisiones que vayamos a tomar hoy y afrontaremos en el mediano y largo plazo. La primera condiciona de tal manera que un viaje de ensueño se puede convertir en un martirio. Por ejemplo hoy en día extensas regiones del Perú sufren el embate de la naturaleza. Lluvias tremendas y sequías prolongadas hacen que viajes cuidadosamente planificados tengan que ser modificados en el momento. Estos cambios climáticos han traído consigo destrucción que afecta a los pobladores e infraestructura vital para el turismo.

Sin embargo no todas las amenazas provienen de la naturaleza. Los gobiernos y sus decisiones también pueden acarrear tremendos problemas en el futuro. Una de ellas es la firma de la adenda para la construcción de un aeropuerto cuya ubicación es cuestionada por muchos expertos, incluyendo los pilotos que aterrizarán y decolarán en el futuro aeropuerto. ¿Qué pasará cuando por motivos que ya se prevén como los vientos existentes en la zona, varios vuelos no puedan aterrizar o partir? Simplemente los perjudicados serán los viajeros tanto nacionales como extranjeros siendo éstos los más perjudicados pues con un itinerario de escasos días podrían perder parte de su viaje, incluso visitar la ciudadela de Machu Picchu razón de ser de la gran mayoría de los viajeros que vienen a nuestro país.
Ni que decir de otros motivos que hoy se esgrimen con real preocupación. Lima, principal destino del Perú verá que miles de viajeros dejarán de visitarla pues la principal aerolínea de nuestro país, al parecer, podría priorizar el eje Santiago de Chile-Cusco en lugar de Lima-Cusco. Cuestión estratégica que debemos mirar con preocupación y deberá ser motivo para alzar nuestra voz en defensa de nuestros intereses.
Pero no solo esto es motivo de nuestra preocupación. El escándalo de la corrupción también golpea la realización de importantes obras de infraestructura de la capital. Un ejemplo de ello es la construcción  de la Línea 2 del Metro de Lima, obra que al parecer no estará lista para el 2019, ni siquiera los tramos previstos. Ello afectará sin duda alguna la realización de los Juegos Panamericanos pues la ciudad no contaría con este importante medio de transporte que urge para hacer viable movilizarse en la ciudad sin la congestión que hoy sufre.
Los Juegos Lima 2019 se prevé que será un importante hito para el Perú de cara al Bicentenario pero los atrasos –atribuidos al anterior y al presente gobierno- hacen dudar de su realización. Es más, ¿quiénes harán las obras y si no habrá un manto de duda sobre la capacidad de hacer obras sin la mácula de la corrupción? Es más muchos cuestionan incluso no solo viabilidad de la realización de las obras sino su rentabilidad social. ¿Será oportuno invertir más de 1,200 millones dólares habiendo grandes necesidades más urgentes y perentorias? ¿El monto invertido no terminará inflado con sucesivas adendas como ha sucedido en muchas obras, producto de la corrupción que hoy se destapan y cuya fetidez tenemos que soportar?
Finalmente vemos con esperanza la restauración de la Casa de la Cia de Seguros Popular y Porvenir, la misma que pronto será sede de un importante centro comercial, el mismo que dinamizará y pondrá en valor una zona que hoy está sumida en la miseria y antes (en los años 70s) fue una importante zona comercial del Centro Histórico de Lima. Esperamos que este ejemplo sea replicado en zonas como Barrios Altos, Rímac y zonas tradicionales de Lima como Monserrate.