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viernes, 26 de julio de 2013

ESTE 28 GRITEMOS FUERTE: VIVA EL PERU¡¡

En días pasados republicamos un post que escribimos en el 2010 sobre la visión de un Perú que había sobrevivido a una de las peores crisis y crecía mirando al futuro. Hoy a dos días de celebrar el 192º aniversario de nuestra Independencia seguimos soportando los embates de una crisis mundial que aún tiene para largo, pero como comentamos días pasados, este crecimiento sigue mostrándose, por ejemplo, en la construcción de decenas de proyectos inmobiliarios en zonas donde antes el metro cuadrado valía muy poco y el entorno estaba totalmente depreciado.
El Perú sigue creciendo a pesar de sus políticos e instituciones, mal mirados por la ciudadanía por sus deméritos y su poca representatividad. Muchos se preguntan, y con toda razón, cuál sería el verdadero crecimiento si ellos funcionaran y respondieran a los intereses mayoritarios de la ciudadanía.
Aún la agenda está llena de proyectos inconclusos y objetivos no cumplidos pero hay pequeños detalles que muestran que es posible el cambio que todos queremos. Hoy ya la gente no fuma en lugares públicos, se pone el cinturón de seguridad en los autos y mayoritariamente se respetan los asientos preferenciales en los buses de servicio público. Es cierto que nuestro tráfico es caótico y las autoridades son muy lentas para llevar a cabo una esperada reforma en el sistema de transporte público; pero hay cosas que ya funcionan como el servicio Metropolitano y el Tren Eléctrico, ambos en Lima, a pesar de sus incomodidades en las “horas punta”.
Un cliente mexicano tuvo que permanecer cuatro días más de lo previsto por variación de sus vuelos. Resignado aceptó algunos programas propuestos. Al regresar a su país confesó que un connacional le había dicho que la ciudad de Lima era aburrida y también me dijo que no solo tuvo una maravillosa experiencia en esos días adicionales sino que hubiera querido que fueran muchos días más y ofreció regresar, para quedarse solo en Lima, cuando se jubilara en el 2014. Lima es una ciudad que recién se está descubriendo, aún para los propios limeños. Ni que decir de su Centro Histórico al cual muchos ni van y menos conocen.
A pesar de algunos quejosos por la reiteración en los conceptos, dicen ellos, la gastronomía ha ayudado enormemente a elevar nuestra estima. Ella no solo nos engalana nuestros paladares sino los de miles de viajeros que regresan enamorados de sus colores, sabores y aromas y buscan el restaurante de comida peruana más cerca de sus hogares para seguir repitiendo la experiencia culinaria.
Así como la comida, hemos rescatado una serie de valores y costumbres; sea reconociendo los murales de Elliot Túpac, escuchando las melodías de Lucho Quequezana o participando en fiestas religiosas que representan el mestizaje como el Qoylloriti, la fiesta de la Virgen del Carmen en Paucartambo o la Procesión del Señor de los Milagros.

El Perú es un crisol donde se sigue forjando una nación, cada día más inclusiva y solidaria; donde la pobreza extrema sigue siendo derrotada no solo por ayudas asistencialistas sino sobre todo por el trabajo constante y esforzado de millones de emprendedores. Cada mañana que se prenden las máquinas de confecciones o miles de manos cosechan la tierra bendita o cientos de peruanos van a los socavones a sacar el mineral de las profundidades de la tierra; el Perú se hace grande.
Falta mucho pero se ha avanzado bastante. Este 28 de julio brindemos con un buen pisco peruano y gritemos orgullosos: VIVA EL PERU¡¡




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