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lunes, 4 de diciembre de 2017

EL VIAJERO NO SIEMPRE TIENE LA RAZON

En el anterior artículo escribimos sobre la importancia de poner atención en las ofertas que brindan algunos “expertos en low cost”. Hoy hablaremos sobre lo que debemos poner atención cuando ofrecemos programas de viaje a turistas de diversas partes del mundo, exceptuando en esta ocasión a los peruanos.

En primer lugar debemos ser claros y precisos a la hora de ofrecer un programa de viaje, vale decir qué ofrecemos y en qué condiciones. Por ejemplo indicar si las visitas guiadas son en grupos pequeños, medianos o en servicio privado. También es muy importante indicar qué tipo de comidas están incluidas y si éstas son buffet, menús u otro servicio.

Es muy importante también indicar qué tipo de hotel ofrecemos. En el Perú hay hoteles 3 estrellas con servicios equivalentes a hoteles de cuatro estrellas pero por determinados requisitos no pueden estar categorizados como tales. Es necesario también indicar el tipo de habitación que se ofrece. No es lo mismo ofrecer una habitación estándar que una suite junior. Como ya hemos indicado los viajeros esperan de nosotros sobre todo sinceridad y ella está basada en la confianza. Lo peor es ofrecer una cosa y dar otra.

Otra de las cosas que debemos indicar es el tipo de servicio que se brinda en los diversos traslados; sean éstos traslados en la ciudad o a través de empresas de transporte interprovincial. No arriesgue la vida de los viajeros por ahorrar unos centavos y menos no indicar las horas de partida y de llegada. Así mismo para el caso del destino más importante del Perú, indicar qué tipo de tren se ofrece. No es lo mismo ofrecer el servicio económico (Expedition) que el de lujo (Hiram Bingham).
Una sugerencia importante. A fin de evitar problemas, recomendamos que se indique a los viajeros que ellos mismos hagan su compra de boletos aéreos internos vía online. Lo que si debemos sugerir o indicar son as horas que calcen con el itinerario ofrecido. De esta forma nos evitaremos algunos contratiempos.

Otro de los puntos que deben poner atención es la selección de guías con experiencia y confiablidad. En los diferentes lugares donde se vaya contrate los servicios de guías locales y jamás prescinda de ellos o contrate inexpertos o aquellos informales que pululan en todo lugar. Un viaje muy bien organizado puede fracasar por no tomar en cuenta esto.

Un factor a tomar en cuenta, en forma prioritaria, es la puntualidad en los recojos e inicios de los programas de viaje. No hay peor impresión que llegar con retraso y estar justificándose por ello.
Haga presente, quizás aunque parezca reiterativo, qué no está incluido en el programa de viaje ofrecido. Las diferencias de precios muchas veces estarán representadas en algunos ítems no incluídos o calidad de los mismos. Hágalo saber a los viajeros.


Finalmente no olvide que no hay razones para quienes  buscan de manera desesperada “precios bajos”. No trabaje para que otro disfrute sin pagar el precio acorde con lo que pide o recibe. El cliente no siempre tiene la razón.

Consultas:
www.ecoaventuravida.com
ecoreservas@ecoaventuravida.com

martes, 21 de noviembre de 2017

NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO

Con la aparición de abundante información en las redes y en el  mundo online, se ha convertido en casi una obsesión viajar al menor costo posible, sin que ello implique necesariamente calidad y el consiguiente goce.

Han aparecido una serie de “viajeros” que basados en sus experiencias las quieren trasladar al estilo “copy, paste” sin preguntarse primero si usted amigo viajero podría adaptarse a esas particulares circunstancias.
El viajar “a la como sea” está bien para cierta edad y aun así. Un viaje necesariamente requiere de un mínimo de presupuesto que asegure por ejemplo una cama limpia y en un lugar seguro. Eso hay que decirlo claramente.  Sin embargo en muchas de esas webs o blogs de “low costs” se prioriza el precio bajo a costa de ir a parar con nuestros huesos a sitios insalubres o de dudosa calidad.

Otro de los factores con los que recortan costos son vía los viajes “Taylor Made” y se recurre a datos poco actualizados y a supuestos conocedores de muchos sitios aunque luego ya en el transcurso del viaje tengamos que sufrir las consecuencias de lugares que ya existen o rutas extenuantes, propias para velocistas y no para vacacionistas que buscan conocer un lugar.

En una ocasión escuché a unas “expertas en el low cost” referirse a sus recomendaciones como hechas solo para “los likes” o sea no importa si nos serán útiles o servirán para el disfrute del viaje y que solo serán útiles para el “efecto cortoplacista”. Es más, muchas de esas recomendaciones obvian al guía local al cual consideran un costo innecesario y ya sabemos que no es así. Y si les pedimos que sean parte de una justa retribución vía la llamada “propina”, seguro que nos contestarán que con ello “pagan una noche de hotel adicional”.
No quiero pensar que en la cabeza de algunos de esos “gurús” de los viajes “misios” no existe la palabra “gratitud” o crean que el ser reconocidos es “un costo”. Sería lamentable que nuestra juventud no tenga valores y que hablen de “sostenibilidad y de viajar verde” solo de pose o sea “solo para los likes”.

Es importante señalar que siempre hay ofertas que aprovechar y gastos que recortar pero no olvidemos que “todo tiene su precio y que lo barato sale caro”. Ya sabemos que ciertas ofertas se dan en ciertas épocas del año y que una tarifa más barata significa un cuarto mal ubicado (quizás en un segundo piso y al lado de una esquina ruidosa). No seamos tan ingenuos para creer que “todo lo que brilla es oro”.


Ya sabe amigo viajero; si desea un viaje más barato primero averigue exactamente en qué se basan las ofertas y a qué limitaciones son sometemos. Luego no se queje o sino, cómo dice un dicho antiguo…”a llorar a la playa”.

viernes, 10 de noviembre de 2017

RECUERDOS DE UN VIAJE

Un viaje siempre brinda una serie de experiencias y aprendizajes. Ayuda a ampliar nuestra forma de ver la vida y por supuesto no solo se conoce nuevos lugares sino sobre todo personas.


El viaje al que me referiré en esta oportunidad es al último realizado cuyo destino fue el hermano país del Ecuador (Guayaquil, el Parque Nacional de Cajas y Cuenca). Ello fue posible gracias a la invitación de la Municipalidad del Distrito Metropolitano de Guayaquil y de la Fundación Municipal Turismo para Cuenca y a la generosa gestión de mi amigo Rolando.

En artículos anteriores hemos hecho ya un recuento del viaje, el que realicé como parte de un viaje de prensa junto con otras 10 personas. Sin embargo solo tengo contacto aún con una sola de los participantes, Ana. Pese a los escasos recuerdos respecto los “acompañantes” del viaje, ello  se ve compensado gratamente y en primer lugar con la entrega y dedicación de nuestros anfitriones en Cuenca, Felipe Cardoso y Juan Muñoz así como de Cecilia Vicuña y Tania Sarmiento, Directora Ejecutiva de la Fundación, quienes hicieron de nuestra estadía en Cuenca una experiencia maravillosa. 
Junto a  ellos mencionaré también el impecable trabajo de Rómulo Ortega, accionista de la empresa COTRATUDOSSA. Menciono a ellos en primer lugar pues ahí nos sentimos no solo muy bien atendidos sino con grandes muestras de aprecio. En Guayaquil nos trataron también muy profesionalmente aunque faltara el “plus”. Ello también lo sentí en ambos hoteles donde nos alojamos; el Palace en Guayaquil y el San Juan en Cuenca (gracias a Claudia Cruz y a todo su equipo).

Guayaquil, como dijimos es una ciudad alegre y “movida” en tanto Cuenca es más “serena” y señorial aunque el balance de experiencias en ambas ciudades fue el ideal para un viaje de una semana. Un detalle especial es el sentimiento profundamente católico de ambas ciudades, lo cual celebro. En Guayaquil se da cada año la Procesión del Cristo del Consuelo, cada Viernes Santo; partiendo de la Parroquia Cristo del Consuelo hasta la Iglesia Espíritu Santo. Y en Cuenca, El Pase del Niño Viajero (24 de diciembre), el Corpus Christi, el Festival de Luces en homenaje a Nuestra Señora del Rosario, Reina de Cuenca y del Azuay (7 de diciembre) y la Semana Santa, Mención aparte es el Santuario de la Virgen de Cajas y la extraordinaria historia de Patricia Talbot, de quien escribiremos posteriormente.





Las muestras de simpatía fueron igual de generosas en ambas ciudades. Guardo gratos recuerdos de un vendedor de diarios en Guayaquil que me “fió por unos minutos” la compra de un diario (sin que supiera siquiera en dónde me alojaba). Otra gratificante experiencia fue el gesto de un vendedor ambulante en Las Peñas (Guayaquil) quien me invitó a probar sus productos o la amigable charla que sostuve con un hincha del Barcelona en el Museo de los Equipos del Astillero




Ni qué decir de un profesor de artes marciales en Cuenca, Abriam Barrera; de la entretenida conversación con la señora Carlota Vélez Villacis de la afamada panadería Villacis y la charla con Don Juan Gonzáles Harris en el Parque Nacional de Cajas. Tampoco olvidaré la gentil atención de toda la gente en EL CAFÉ D RIO (bajando el Faro en Guayaquil)
A estos recuerdos  añado otros como las conversaciones con gente en los parques y calles de ambas ciudades tales como un grupo de jóvenes estudiantes de Psicología en el Mirador Turi en Cuenca o con guayaquileños en la Plaza Centenario sobre un tema que nos apasiona, el fútbol.




Debemos destacar los esfuerzos de todos para poner en valor la gastronomía ecuatoriana y mis agradecimientos a nuestros anfitriones; la Escuela de los Cheffs ISAC y su Director el afamado cheff Santiago Granda quienes hacen una tremenda labor para rescatar a las “huecas”; el chef  Daniel Contreras de DOS SUCRES y la escuela de cocina La Warmi de Catalina Abad y Tatiana Rodríguez en Cuenca.

También debo agradecer las gestiones gracias a las cuales fui invitado al sintonizado noticiero de mediodía en Radio Católica de Cuenca y a una conversación informal en la empresa de Agua y Saneamiento de Cuenca (ETAPA), ejemplo de eficiencia.

Guayaquil y Cuenca caminan con buen norte y a pesar de las apreciaciones de una persona que comentó uno de mis artículos, creo Cuenca es un fabuloso destino no solo para hacer turismo (Premiada por la World Travel Awards (WTA) sino para vivir como lo testifican más de diez mil personas que han ido a vivir a esta ciudad luego de pasar al retiro laboral. En el caso de Guayaquil, como ya lo dijimos, el Malecón y sus barrios típicos le imprimen un sello especial.
Somos conscientes que Latinoamérica aún no ha podido derrotar la pobreza y a todos los problemas inherentes más puedo decir que en Cuenca no vi miseria y me sentí seguro como lo experimenté también en Guayaquil, aunque algunos digan lo contrario. Hago votos para que sus alcaldes, Marcelo Cabrera (Cuenca) y Jaime Nebot (Guayaquil) sigan trabajando por el bien de sus ciudades y de sus habitantes.

Finalmente quiero reiterar lo expresado muchas veces. La Paz sellada hace 19 años ha sido uno de los factores –quizás el más importante- para que este viaje fuera una extraordinaria experiencia. Lo digo de corazón y con el único ánimo de ser fiel a la objetividad y a la gratitud con los hermanos ecuatorianos que nos atendieron y en especial a FELIPE CARDOSO Y JUAN MUÑOZ.

SALUD CON UN CANELAZO Y UNA SODA DE SOJOS¡
MUCHISIMAS GRACIAS¡

http://www.cuenca.com.ec/


lunes, 6 de noviembre de 2017

GUAYAQUIL: MAR, RIOS, ESTEROS, BOSQUES SECOS Y CIUDAD

Llegamos a Guayaquil de noche aunque nuestra sugerencia es que se llegue de día para ganarle tiempo al tiempo.  Guayaquil es una ciudad entretenida y para muchos, llena de sorpresas. La primera que no es una ciudad al lado del mar sino de un gran río, el Guayas, nacido de la confluencia de los ríos Daule y el Babahoyo.


Guayaquil, fundada por Francisco de Orellana en 1537, es una ciudad de corte popular y alegre. Ofrece al turista de naturaleza tres escenarios importantes como es la zona ribereña al Guayas, los esteros y sus manglares y los bosques secos colindantes a la ciudad así como el mar, no tan lejos.  Lamentablemente otro atractivo como la Isla Santay ha quedado momentáneamente aislado por el derribo de un puente peatonal que unía esta isla con la calle El Oro.
Un importante atractivo de la ciudad es el Malecón del Estero Salado, lugar que ha transformado no solo el entorno sino que constituye un importante lugar de distracción. Un atractivo de noche en este malecón son las Aguas Danzantes iluminadas).
Si tiene tiempo disponible, organice un full day para visitar otros esteros como el del Muerto (próximo al puerto marítimo de Guayaquil), el de Santa Ana, Mogollón y Cobina; así como una visita al Zoo, al Cementerio Patrimonial de Guayaquil, al Jardín Botánico y a Samborondón.

Cuentan que no siempre el malecón adyacente al río fue así como luce hoy. Mérito a quienes hicieron posible su puesta en valor que constituye en una gran atractivo no solo para caminar por él sino desde ahí embarcarse para navegar (qué mejor si es en el barco Henry Morgan) por las aguas del Guayas y admirar, a lo largo de dos horas, los atractivos de la ciudad como edificios históricos tales como  el Palacio de la Municipalidad, el Palacio de la Gobernación (sede también de la Universidad de las Artes  y a su espalda, el Edificio Martín Aviles, el ex hotel Crillón), la Torre Morisca, el barrio de Las Peñas, el faro en lo alto de Santa Lucía, el Hemiciclo La Rotonda donde está el monumento a Bolívar y San Martín y el Palacio de Cristal  (antiguo Mercado Sur). Otro de los atractivos del malecón, en el tramo Simón Bolívar, son los Jardínes, el Museo de  Antropología y Arte Contemporánea  y la Rueda desde donde, en pleno movimiento, se tiene una impresionante vista de la ciudad. 

Otros de los atractivos de la ruta son el antiguo edificio del Banco La Previsora, el Club de La Unión, el Yatch Club  y  el edificio The Point (el más alto de la ciudad). 
En sí Guayaquil no tiene un Centro Histórico Monumental pero a lo largo de la importante avenida 9 de Octubre y en sus adyacentes podemos encontrar importantes atractivos como la Plaza Seminario donde está la Catedral Metropolitana San Pedro Apóstol, plaza también conocida como Plaza de Iguanas por la gran cantidad de saurios que la habitan. Cabe señalar que la iguana es uno de los animales insignia de esta ciudad al igual que el mono y el tucán que tienen sus respectivos monumentos.
Otra de los lugares característicos cercanos a la 9 de Octubre es la Plaza Centenario, las Iglesias de San Francisco y la Basílica Menor de La Merced.
Cabe mencionar que Guayaquil tiene una gran similitud con Hamburgo. Ambas ciudades están al lado de grandes ríos, el Guayas y el Elba y muy cerca al mar. El ejemplo de cómo Hamburgo mejoró el entorno de ciertas zonas (St, Pauli, Speicherstadt y el Kontorhaus) podría ser aprovechado por el Alcalde Nebot, de gran gestión, en la puesta en valor de las zonas cercanas a la avenida 9 de Octubre y la habilitación de áreas verdes en los techos de la ciudad.


Guayaquil es una ciudad apasionada que se divierte en el barrio Las Peñas, un lugar lleno de lindas casas patrimoniales y lugares de diversión en la falda del cerro Santa Ana, donde luego de ascender por 444 peldaños llegamos a un extraordinario mirador donde hay un Faro. Sugerimos hacer este esfuerzo muy temprano para evitar el calor. Al regresar recomiendo un excelente lugar, EL CAFÉ D RIO donde un riquísimo “cortadito” cuesta solo US$ 1.50. Otro de los barrios ideales para la diversión es el La Urdesa.
Otro lugar ideal para ver la ciudad desde lo alto es el mirador de Bellavista, desde donde se tiene una vista privilegiada, no solo de la ciudad, del mar sino también de los bosques secos cercanos..





Una muestra de su carácter es su pasión compartida hacia dos importantes clubes, Barcelona y Emelec, los que comparten museos en el lugar llamado “Museo de los Equipos del Astillero” en el barrio de Santa Ana. Algo impensable para nosotros si pensáramos que la U y el Alianza compartieran el mismo piso para sus museos. Otro atractivo de “alto voltaje” es el choque de ambas escuadras, Barcelona y Emelec, para lo cual deberán ir o al Monumental Canario o el George Campbell de los Eléctricos. Figuras importantes de nuestro fútbol jugaron en ambas escuadras a poco de su participación en México 70; “Perico” León en Barcelona y el “Chito” La Torre en el Emelec, donde hoy milita también nuestro crédito “La Sombra” Ramos. Para los interesados, el 8 y 15 de noviembre se jugarán dos clásicos; el primero teniendo a Barcelona de local y el segundo al Emelec (ambos partidos reprogramados).

Guayaquil también manifiesta su fe a través de la Procesión del Cristo del Consuelo, cada Viernes Santo; partiendo de la Parroquia Cristo del Consuelo hasta la Iglesia Espíritu Santo. Guayaquil y su pueblo es un católico y sus iglesias no solo son lugares de visita turística sino sobre todo lugares de oración.

Guayaquil, al igual que otras ciudades ecuatorianas, promueve su cocina, priorizando la típica, la popular que se vende en restaurantes típicos llamados “las huecas”, a uno de las cuales fuimos (Gran Arrecife) y nos deleitamos con sus platos.  Las menestras, el maduro, los camarones, los pescados, un cebiche diferente pero igual de bueno, el caldo de salchicha, los bolones, el Encebollado y las cangrejadas son una muestra de la gastronomía popular del Guayas.
Compartimos también un almuerzo-demostración en la Escuela de los Cheffs ISAC donde compartimos con su Director, el afamado cheff Santiago Granda, y pudimos constatar el esfuerzo que se hace. Producto de ello ha sido la realización de  la Feria Gastronómica Raíces que en julio pasado organizó su primera edición.
Una franquicia ecuatoriana a la que hay que ir para degustar un buen café es la cadena Sweet & Coffee, presente en muchos puntos de la ciudad. Y no olvide de probar su muy buen cacao siendo una de sus marcas representativas, “La República del Cacao”. 

Un problema que afronta Guayaquil, como toda ciudad grande, es la congestión vehicular, sin embargo cabe señalar que cuenta con un sistema de transporte público llamado MetroVía con un costo general de US$ 0.30 por viaje y modernos centros como Terminal Terrestre y Aeropuerto.
Guayaquil se puede transitar a pie, sobre todo por el Malecón, sin embargo una buena alternativa para recorrer la ciudad es hacerlo en buses panorámicos  como los de la empresa Guayaquil Visión cuyo paradero está en el Parque Seminario. Un paseo por la ciudad de un poco más de dos horas ideal para recorrerla y admirarla.





Un personaje presente en Guayaquil es “Juan Pueblo” que está escenificado en dos monumentos, al menos, en el Malecón Simón Bolívar y en el cerro Santa Ana y otro personaje que debería ser referente para entender la “jerga guayaquileña” es Paul Dooche Mejía , tal como publicó el diario El Universo en su edición del 15 de octubre del presente.  Ojo saberla no costará “ni una lata” (un dólar).






Un homenaje también al guayaquileño anónimo en las personas de un vendedor ambulante en Santa Ana, un vendedor de diarios en el Centro y un hincha del Barcelona. Gracias por su hospitalidad y por supuesto gracias a la Municipalidad del Distrito Metropolitano de Guayaquil quienes nos invitaron a pasar esos maravillosos días en Guayaquil.
Conocer los atractivos de Guayaquil es posible hoy en día gracias a los esfuerzos de la Empresa Municipal de Turismo, Promoción Cívica y Relaciones Internacionales de Guayaquil  quien viene difundiendo la oferta turística a través de siete circuitos vía el website  www.guayaquil.travel

La historia, la cultura, la Fe, lo acuático-fluvial, la naturaleza y aventura, el entretenimiento y diversión nocturna, lo gastronómico y lo rural al alcance de un clic.

Y si desea hacer compras, no deje de ir a sus modernos centros comerciales en varios puntos de la ciudad, tales como San Marino, Mall del Sur, City Mall, Ríocentro Norte,, Laguna Plaza, entre otros.






Guayaquil una ciudad que se ha convertido en el eje que une a dos grandes atractivos del Ecuador, las Islas Galápagos y la ciudad de Cuenca. En sus próximas vacaciones vaya por esos lares. Será una extraordinaria experiencia¡


Para mayor información, escríbanos a ecoreservas@ecoaventuravida.com

martes, 31 de octubre de 2017

PASEANDO POR CUENCA

Sus habitantes, a lo largo de la historia, hacen a una ciudad y la signan con una impronta que las hace especial. Así es Cuenca, una ciudad con un sello especial que no necesita de una “marca” fabricada por los especialistas en marketing.


En un anterior artículo dijimos que quien llegaba a conocer a Cuenca, caía enamorado de ella. Por diversas razones, el sentimiento termina siendo ése; sea por la fuerza telúrica de un pasado Cañari e Inca, por la influencia colonial o la influencia francesa. O quizás por todo ello que le brinda un carácter señorial a la ciudad.

La primera mirada que tuvimos al llegar a Cuenca es un río en cuyas riberas hay verdes paseos peatonales , a los que nuestro guía Juan Muñoz las señaló como Les Champs Elysees andinos. Como bien se dice, agua es vida y los cuatro ríos (Tomebamba, Yanuncay, Tarqui y Machángara) que atraviesan la ciudad –y que conforman el río Cuenca- dan eso. Vida¡

Nuestra primera experiencia, aparte de tomar fotos con la más poderosa cámara fotográfica (nuestros ojos) y archivarlas en la más grande memoria que alguien haya fabricado (nuestro cerebro), fue en el restaurante DOS SUCRES (Roberto Crespo 3-56 y Luis Moreno Mora) donde comimos las exquisiteces hechas por el chef  Daniel Contreras y cuyo propietario maneja un concepto de cocina ecuatoriana moderna que se elabora con productos orgánicos que provienen en un 60% de la comunidad APAY Barabon.
Luego de un almuerzo en tres tiempos, nos dirigimos a nuestro hotel, San Juan (General Torres 9-59), un extraordinario hotel Boutique donde pasamos las siguientes tres noches, gentilmente atendidos por Claudia Cruz y todo su equipo. Nuestra permanencia en el San Juan no solo se redujo a dormir sino a recorrer cada rincón por donde cientos de personajes importantes sintieron lo mismo que uno, el enorme placer de estar en este hotel.

La primera tarde recorrimos sus calles como se debe hacer, vale decir a pie y con un guía que conozca su ciudad. Otra de las formas sugeridas, luego de un primer paseo guiado,  es deambulando por sus calles, descubriendo a cada paso algo nuevo. Hay también el servicio de la empresa VanService que traslada a los viajeros en un bus panorámico o simplemente como sugiere el diario El Telégrafo (edición de domingo 15 de octubre) tomando los buses de servicio público (no en hora punta) sea la línea 16, la 12 o la 22. Cuenca tiene 475 unidades de servicio público que atienden de lunes a domingo de 06.00 a 22,00 horas a unas 130 mil personas al día.
Una idea sugerida es que  antes de empezar a caminar por la ciudad, vaya al Mirador de Turi para que tenga una vista panorámica de la ciudad. No se lo pierda¡

Los cuencanos son un pueblo creyente y ella se  demuestra en la existencia de 52 templos (17 de ellos en el Centro Histórico), entre los que citaremos aquellos donde ingresamos a conocerlos pero ante todo encomendar nuestra alma como la imponente Catedral de la Inmaculada Concepción, San Sebastián, San Francisco, San Blas, El Cenáculo, Las Conceptas, por citar solo algunas. Sin embargo lo más destacable son las diversas manifestaciones religiosas que convierten a Cuenca en un destino para todos aquellos que somos creyentes. El Pase del Niño Viajero (24 de diciembre), el Corpus Christi, el Festival de Luces en homenaje a Nuestra Señora del Rosario, Reina de Cuenca y del Azuay (7 de diciembre) y la Semana Santa, Mención aparte es el Santuario de la Virgen de Cajas y la extraordinaria historia de Patricia Talbot, de quien escribiremos posteriormente.
En el Centro Histórico de Cuenca uno encuentra a cada paso algo que nos llama la atención como la Calle Santa Ana, al costado de la Catedral Nueva, que tiene 460 años de existencia y ha sido reabierta después de 50 años.

Otro de los atractivos es ver el trabajo en vivo de un alfarero tradicional en la Galería de la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay (Luis Cordero y Presidente Córdoba). Una maravilla¡

Si desea experimentar algo muy cuencano no deje de  tomar una soda “de verdad” a solo 1.25 US$ en la botica Central al lado del Consulado Alemán (Bolívar 9-18). Se dice que esta bebida cura todo, incluso la temida “resaca”.
Uno de los placeres que no debe dejar de experimentar en Cuenca es tomar un buen café. Escuchando Jazz  en el Jazz Society Café, en el Goza (Calle Larga con Borrero) donde hay música en vivo; en el Austria (Cruce de Hermano Miguel 8-81 y Bolívar), en  el Café del Museo (en el Museo Remigio Crespo Toral, Calle Tres de Noviembre, ingresando por la Calle Larga), por citar algunos.
Ya si nos coge la tarde, les recomiendo que se quede en los citados lugares o  busque otro dónde pasarla. Los locales cierran temprano (al menos para mi). Hay muchas otras opciones como Lolas Lounge Bar (Av. Florencia de Astudillo y Cornelio Merchán), La Cigale (Honorato Vásquez 7-80), La Compañía Brewpub (Borrero 4-58 y Honorato Vásquez), Jodoco Belgian Brewery (Mariscal Sucre frente a la Iglesia San Sebastián), el Mayu frente al río Tomebamba (en la esquina del Paseo 3 de Noviembre con Escalinata Juana de Oro) y el Yaku Lounge (Luis Cordero 5-66 y Honorato Vásquez).

Para los que le gusta caminar las calles de una ciudad, no dejen de transitar la llamada Ruta Francesa, cuya influencia nace con la llegada de la Primera Misión Geodésica Francesa en 1739, auspiciada por la Academia de Ciencias de Paris y que dio inicio a un romance que se tradujo no solo en el plano arquitectónico sino en las letras y artes en general y sobre todo en un carácter muy propio de Cuenca. De esta ruta podemos mencionar a la calle La Condamine; la Plaza San Sebastián y su Museo Municipal de Arte Moderno (que antes fue un sanatorio para alcohólicos) así como el San Sebas café, la Casa Azul Galería Café y el Jodoco Bistro; la Casa Bienal (Simón Bolívar 13-81) a donde pudimos ingresar y maravillarnos por sus interiores, la Clínica Bolívar (Simón Bolívar 13-14); la Casa del Coco (Simón Bolívar 12-60) una de las casas que mejor refleja la fusión del estilo colonial y  la  francés; un poco más abajo en Simón Bolívar 10-63 destaca la casona que ocupa la Dirección Provincial de Educación de una arquitectura neoclásica de los años 30; la Casa Sojos (Simón Bolívar 9-08) en cuyos bajos está la antes mencionada Botica Central (antes del Doctor Sojos); el Seminario de San Luis (Benigno Malo y Simón Bolívar) donde en 1813 se fundó el primer Seminario Conciliar; la casa de la familia Jerves Calero (Simón Bolívar 8-44); la Plaza Principal (manzana de las calles Simón Bolívar, Mariscal Sucre, Benigno Malo y Luis Cordero) donde está la Catedral Nueva, la Catedral Antigua, la Gobernación, el Municipio, la Corte Provincial de Justicia y otras casonas de inicio del siglo XX; y algo más alejadas, la Casa Museo Remigio Crespo Toral (Calle Larga y Presidente Borrero; el Colegio Benigno Malo y el local de la Alianza Francesa.

Como dijimos al principio, las personas imprimen su carácter a una ciudad y en el caso de Cuenca esto se traduce en importantes emprendimientos dignos de elogiar como el caso de la afamada Panadería de las Hermanas Villacis cuya propietaria Carlota Vélez Villacis endulzó mi paladar con sus quesadillas (momento que evoqué a mi madre ya fallecida, experta en los secretos de la pastelería); la empresa Ecuagenera, líder en la investigación, propagación, conservación y comercialización de orquídeas; el taller de José Jiménez, artesano en la técnica ancestral Ikat del tejido Cañari; la empresa exportadora Homero Ortega, líderes en elaboración de los llamados sombreros de Panamá; el agricultor Gregorio Villacis, líder en agricultura orgánica en la chacra Cuadruco y de los joyeros Fausto Ordoñez y  Milton Pullopaxi del Museo de la Joyería Cuencana.
Cuenca también destaca por ser cuna de grandes ceramistas como Eduardo Segovia y José Encalada, joyeros como Andrea Tello, Ernesto Peña y herreros como Humberto Guerra y repujadores en metal como Carlos Bustos.

Cuenca es un centro cultural que atesora su pasado en importantes museos como el de Las Conceptas (religioso), el de La Identidad Cañari (antopológico), el Museo de Arte Moderno, la Casa Museo “La Condamine” (artesanías, antigüedades y la tienda de modas “Mogazza”), el Museo del Sombrero de Paja Toquilla y otros como el Arqueológico Universitario, de la Historia de la Medicina, la Casa Museo Remigio Crespo Toral (historia), el de Las Artes Populares de América, el de Las Culturas Aborígenes, el Museo Manuel Agustín Landivar en el complejo arqueológico de Todos los Santos y el Complejo Pumapungo (histórico y etnográfico).

Como no podría ser de otra forma, la fusión cultural ha dado origen a una gastronomía singular donde destacan elaborados platos, pasando por la cocina tradicional y la popular. Lo comprobamos en cuatro diferentes lugares, el antes mencionado Dos Cruces,  El Mercado así como Warmi y El Cristo del Consuelo. Las carnes asadas, el mote, el amaranto, un excelente café, cacao de primera (visitar el Molino de Chocolate Industrial Fátima) y toda una tradición en la elaboración y consumo del pan y dulces en reconocidísimos lugares como el Complejo Todos los Santos de las hermanas Oblatas, la “Panadería Tradicional Todos los Santos”,  la panadería “Pan Tradicional con Horno de Leña” de Angel Tenemea, la Panadería “El Mentidero” y la ya mencionada “El Pan de las Villacís”.

Cabe resaltar la gran oferta de magníficos restaurantes y cafés por lo que invitamos a nuestros lectores a descubrirlos en su próxima visita a Cuenca y que mejor si hace coincidir ésta con el Carnaval de Cuenca, fiesta llena de tradición.

Y para ir de compras no deje de ir al moderno Mall del Río donde podrá encontrar de todo y a buenos precios. Y si aún desea algo más, visite el Amaru Zoo Bioparque de Cuenca a pocos kilómetros de la ciudad, camino a Azogues.

Otra de las fechas importantes para visitar la ciudad es la semana de aniversario de la Independencia (3 de noviembre) en la que se realizan importantes eventos como el Festival de Cine La Orquidea, el Festival de Poesía La Lira y Festival Gastronómico  “Cuenca entre sabores”. Y no olvide que el arte va de la mano con el relax y que mejor que ir a sus baños termales en dos recomendables lugares, Piedra de Agua y la Hostería Durán y si prefiere, combine el relax con adrenalina pues Cuenca ofrece excelentes lugares para hacer deportes extremos como la escalada en roca, el canopy, bicicleta de montaña y también caminatas (trekking y hiking) así como paseos a caballo.

Cabe el recuerdo de dos embajadores deportivos que tuvo el Perú en Cuenca. Luis Alberto Mora y Alberto Chochera Castillo, ambos vistieron las sedas del Deportivo Cuenca, dejando un buen recuerdo en los aficionados e hinchas del equipo rojo llamado el “Expreso Austral”.


En setiembre de este año, la World Travel Awards (WTA) otorgó el premio a Cuenca por ser “el Mejor Destino para Vacaciones Cortas de Sudamérica y el premio refleja exactamente lo que representa Cuenca. Es más miles de jubilados de USA, Canadá y otros países han elegido a esta ciudad como lugar de residencia.

Finalmente, resaltamos el trabajo de instituciones como ECOSISTEMA URBANO que ha planteado una serie de propuestas para convertir espacios públicos en lugares donde el poblador no solo goce de su ciudad a través de múltiples actividades como parte de “un plan de revitalización del Centro Histórico” sino que  participe activamente en la formulación de estas propuestas.


Cuenca, un excelente lugar para pasar unas cortas vacaciones. El mejor lugar de Ecuador¡


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miércoles, 25 de octubre de 2017

ENAMORANDONOS DE CUENCA


Se imaginan una ciudad limpia, ordenada, donde se respira cultura y el extranjero es bienvenido; en donde se puede caminar en paseos peatonales llenos de verdor al lado de cuatro ríos limpios  que cruzan esta ciudad; con una cultura gastronómica en alza y con casonas transformadas en hermosos hoteles boutiques o sedes de centros culturales y plazas donde uno puede sentarse a leer un libro y sentirse seguro? Se imagina un lugar donde se puede tomar agua del mismo grifo? Parece ser un sueño o un ideal a alcanzar; pero no es así estimados lectores. Esa ciudad existe y se llama Cuenca, Santa Ana de los Cuatro Ríos, la Atenas del Ecuador, que este 3 de noviembre celebra 197 años de Independencia.

Fuimos a Cuenca invitados por la Fundación Municipal Turismo para Cuenca que trabaja de la mano de la Alcaldía de la Ciudad a cargo del Ingeniero Marcelo Cabrera Palacios, que impecable gestión. Nuestra estadía fue de cuatro días en los cuales experimentamos un sinnúmero de sensaciones, todas ellas gratas y de enorme recordación y dignas de ser replicadas por todos aquellos que me leen.

Y para aquellos aún incrédulos, hago saber que en setiembre de este año, la World Travel Awards (WTA) otorgó el premio a Cuenca por ser “el Mejor Destino para Vacaciones Cortas de Sudamérica. 
Un dato adicional en los últimos tiempos más de diez mil pensionistas entre ellos la mitad provenientes de Estados Unidos escogieron como lugar para vivir a esta ciudad, lo que se explica – sin lugar a dudas- la calidad de vida que ofrece Cuenca.
¿Qué ha hecho que esto haya ocurrido? Tan simple para entender pero que requiere enorme constancia, capacidad de trabajo, pasión por lo que se hace y sobre todo personas dispuestas a “comprarse el pleito”. 
Esas personas existen y aparte del citado burgomaestre debemos citar a Tania Sarmiento, Directora de la Fundación; Cecilia Vicuña, Directora de Marketing de la Fundación; Felipe Cardoso, Asesor en Comunicación de la Fundación y nuestro hermano, el Guía Turístico Juan Muñoz con quienes compartimos inolvidables días y quienes nos hicieron sentir como en casa.
Cómo lo expresé en una entrevista en Radio Católica de Cuenca, donde fui invitado gentilmente, “todo esto, que la Gracia de Dios me está permitiendo vivir, se lo debemos a El y a un Proceso de Paz, que se basó en la sinceridad y confianza; condiciones imprescindibles para que sea duradera”. A pesar de que hubo sacrificios de ambas partes (“no hay merienda gratis ni se puede hacer tortillas sin romper huevos”), los resultados logrados confirman que el sacrificio valió la pena. Lo cierto que las generaciones actuales y futuras ya gozan y gozarán los frutos de la paz como en los pueblos de ambos lados de la frontera y la paz no permitirá que  la muerte segará vidas humanas en luchas fratricidas. Nosotros como viajeros lo experimentamos sintiéndonos plenamente bienvenidos cuando íbamos a restaurantes, en la calle cuando conversamos con ecuatorianos de todas las edades quienes siempre tuvieron una palabra de hermandad.
Por lo expresado no me queda duda en señalar a Cuenca como un destino del cual terminaremos, definitivamente, enamorados. Un lugar con “ángel”.

Nuestro viaje a Cuenca con visita a la ciudad de Guayaquil empezó en Lima y en un poco más de 90 minutos llegamos al aeropuerto de Guayaquil, ciudad donde estuvimos 3 días muy gentilmente atendidos por funcionarios del Distrito Metropolitano de Guayaquil, encabezada por un eficiente alcalde, Jaime Nebot Saadi.
Santiago de Guayaquil, fundada en 1537 por Francisco de  Orellana, es una ciudad para descubrir. A pesar no tener un Centro Histórico como el de Cuenca tiene como atractivo un atractivo Malecón adyacente y a lo largo del río Guayas con imponentes edificios como el del Municipio, el de la Universidad de Artes, la Torre Morisca, el hemiciclo La Rotonda, la Rueda, el Faro al que se accede subiendo 444 escalones y el Barrio de Las Peñas. Todo ello lo apreciamos caminando a lo largo del malecón y también navegando en una embarcación a lo largo del río Guayas.



Otro de los atractivos de Guayaquil es el Estero Salado, el Parque de la Iguana con la presencia de  innumerables de estos saurios, los afluentes del río Guayas (los ríos Daule y Babahoyo) y otros.
Guayaquil es una ciudad de corte popular con carácter, alegre y con mucho movimiento comercial. Su comida es reflejo de ello, lo mismo que debe ser conservado como tal y afortunadamente los esfuerzos están encaminados hacia ello a través de la revaloración de sus restaurantes populares llamados “las huecas”, al esfuerzo de centros académicos como la Escuela de los Cheffs ISAC (y su Director el afamado cheff Santiago Granda) y la Feria Gastronómica Raíces que en julio pasado organizó su primera edición.
Guayaquil también es una ciudad que ofrece cultura, diversión y muchas oportunidades para “vivir la vida”.
El cuarto día (17 de octubre) muy temprano (lo recomendable) continuamos el viaje por tierra rumbo a Cuenca acompañados de un magnífico guía, Juan Muñoz. Llegamos al kilómetro 26 desde donde se puede llegar a Huaquillas en 3 horas, a Riobamaba y a Cuenca, que era nuestro destino. Pasamos por la Reserva Ecológica de los  Manglares de Churute hasta llegar a Puerto Inca a orillas del río Cañar, donde desayunamos típica y fabulósamente en el Hotel Gran Puerto Inca, excelente alternativa para quienes no solo viajan desde Guayaquil sino desde el norte peruano, vía Aguas Verdes.

Luego de este reparador desayuno continuamos el viaje por la Vía Colectora Puerto Inca-Cuenca hasta nuestra próxima parada, el Parque Nacional de Cajas, un Humedad de Páramo en cuyas casi 30,000 has hay 765 cuerpos de agua y 230 lagunas quienes forman parte de un Sistema de Vulcanismo Viejo. Pasamos por Molleturo, zona de neblinas y antigua capital del reino de los Cañaris; luego pasamos por Tres Cruces, la Laguna Toreadora, el Jardín (Santuario) de la Virgen de Cajas donde Patricia Talbot, a fines de los 80s convocó a multitudinarias peregrinaciones tras la visión que tuvo de Nuestra Virgen María en 1988. En lo alto de esta zona hay una roca de apariencia innegable a una imagen de la Virgen.
Cerca a esta zona está Dos Chorreras donde hay muy buenos alojamientos, piscigranjas y lugares de rodeo y corridas de toros.
Tras este paso llegamos al propio Parque Nacional (donde solo está permitido el ingreso diario de 114 personas) y en donde realizamos una pequeña caminata alrededor de la laguna Llaviuca acompañados de un excelente anfitrión, el señor Juan González Harris un descendiente del Mariscal La Mar y un especialista de Relaciones Internacionales formado en Estados Unidos y residente en la zona, a quién saludamos desde estas líneas.
Cajas es un Bosque Montano Alto con una impresionante flora y es el highlight de esta ruta, antes de llegar a Cuenca.
Tras sortear alturas de 4,167 msnm en Tres Cruces y quedar maravillados con el verdor costero, zona de manglares y humedales, llegamos a la majestuosa Cuenca.

Nos esperarían tres intensos días donde recorreríamos sus calles y admiraríamos el intenso sentir religioso de una ciudad que tiene 52 iglesias, 17 de las cuales están situadas en su Centro Histórico, Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1999; sus casas coloniales y la ruta francesa; museos como el de Las Conceptas y el Museo Municipal de Arte Moderno; visitaríamos emprendimientos como el de la familia de Homero Ortega y sus afamados sombreros de Panamá hechos con paja toquilla (tejido declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad), Ecuagena, donde se investiga, propaga, conserva y comercializa cientos de variedades de orquídeas, la Casa Museo de la Makana de José Jiménez, artesano de la técnica ancestral de tejido IKAT, el tradicional  “El Pan de las Hermanas Villacis” y al maestro joyero artesano Milton Pullopaxi del Museo de la Joyería Cuencana; así como también propuestas de agricultura orgánica como “Cuadruco” de Gregorio Villacis. Tampoco debemos dejar de  mencionar a la Empresa de Telecomunicaciones, Agua y Saneamiento (ETAPA), empresa pública no solo de excelente servicio sino también rentable.

Cuenca cuenta con una amplia oferta hotelera de aproximadamente 220 hoteles, hosterías y hostales con una capacidad de más de 9,000 camas. Hoteles de todo precio y de muy buena calidad como la Mansión Alcazar, el San Juan (donde nos alojamos y nos trataron maravillosamente), EL Hotel Santa Lucía,  el Azul de la Plaza, entre otros.  Cuenca también cuenta con baños termales, los cuales han sido transformados en muy buenos spa como Piedra del Agua y sus extraordinarias instalaciones y la hostería Durán que cuenta con instalaciones de lujo.
Ni qué decir de sus restaurantes como El Mercado, El Tucuman, Dos Sucres, El Cristo del Consuelo, Tiestos, Lola y centros de diversión como el Jazz Society Café, el Mayu, Jodoco y Yaku Lounge por citar solo cuatro. Y por supuesto no podemos citar a La Warmi de Catalina Abad y Tatiana Rodríguez quienes nos dieron una clase de cocina vivencial de Ecuador. Una maravilla¡

Y si de diversión se trata, en Cuenca la aventura está al alcance de la mano en actividades como el trekking, cabalgatas, escalada en roca,canopy y otros. Para los amantes de los extremo¡

La Atenas del Ecuador cuenta con muy buena gastronomía, fusión de lo andino con lo europeo  tal como lo es su vida cultural, sus artesanías, sus costumbres, sus fiestas religiosas y tradiciones. Sin embargo no por esa fusión no se deja de preservar y sus costumbres ancestrales provenientes de culturas como la Cañaris.

Este artículo pretende ser una primera mirada de un viaje maravilloso y que seguirá siendo contado en una serie de artículos más sobre nuestra visita a estas dos ciudades.
Con cargo a de relatar con mayor detalle nuestras experiencias tanto en Cuenca como en Guayaquil, terminamos esta nota sin antes agradecer a todos los mencionados (personas, organizaciones e instituciones), donde nos atendieron increíblemente bien y nos hicieron sentir como en nuestra casa.

Cuenca está de aniversario el próximo 3 de noviembre y se prepara para celebrar y como no podía ser de otra manera lo hará trabajando cuyos frutos son el Festival de la Lira, VI certamen de Poesía Hispanoamericana (6-9 de noviembre del 2017), el VI Festival de Cine La Orquídea de Cuenca (24 de noviembre- 1 diciembre del 2017) y el Festival Gastronómico Internacional “Cuenca entre Sabores”) (3 y 4 de noviembre). Mención aparte es el hecho que hará unos días, la prestigiosa Universidad de Azuay celebró su aniversario número 50 formando profesionales de alto nivel.

Como toda ciudad, tanto Guayaquil y Cuenca tienen agendas pendientes. Cuenca requiere reformar su sistema de transporte y como parte de ella se apresta a reiniciar los trabajos de construcción de un Tranvía de transporte público de pasajeros y Guayaquil, mejorar el manejo de residuos sólidos y la remodelación de las zonas adyacentes a una de las principales avenidas, la 9 de octubre. En el caso de Guayaquil hay una obra ya en estudio que tendrá un gran impacto, vale decir la construcción de un Teleférico que unirá Santa Ana con el Malecón adyacente al río Guayas. No dudamos que ello se lleve con éxito pues sus dos alcaldes tienen una comprobada y eficiente gestión, algo reconocido por muchos ciudadanos de ambas ciudades con quienes tuve oportunidad de conversar en mi paso por sus calles.

Deseamos el mejor de los éxitos a las gestiones de las autoridades del Distrito Metropolitano de Guayaquil y la Municipalidad de Cuenca quienes se han empeñado en una alianza estratégica que permita desarrollar un Corredor Turístico que una tres importantes destinos turísticos del hermano país del Ecuador; las Islas Galápagos y las ciudades citadas.
Salud con  un Canelazo¡¡¡




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